Tercera Entrega
La situación delincuencial que vive el país, y en especial ciertos casos emblemáticos que se han dado a conocer, e impactado a la población salvadoreña, pone de nuevo el tema violencia-delincuencia juvenil en el tablero gubernamental, el presidente de la Republica ha presentado un nuevo plan de seguridad y ha llamado a los distintos sectores de la sociedad a participar en un esfuerzo de unidad en cuanto al tratamiento de esta problemática; me parece sumamente esperanzador este esfuerzo de concertación liderado por el ciudadano presidente, en especial porque dicha iniciativa tiene por finalidad la evaluación y diagnostico de la problemática, y por lo tanto las posibles soluciones están basadas en realidades estructurales y no responden a la necesidad de logros publicitarios. Al respecto del diagnostico, evaluación y presentación de soluciones en razón del tema de jóvenes vulnerables, las siguientes consideraciones.
En primer lugar hay que establecer que es fundamental atender y crear oportunidades, es decir, formular políticas públicas de juventud encaminadas a jóvenes en desventaja (excluidos socialmente) que por razones implícitas a su entorno y desenvolvimiento se encuentran en riesgo y desintegración social, es decir “jóvenes vulnerables”.
En el marco de diversos estudios y experiencias latinoamericanas documentadas en estos dominios, puede apreciarse que las que se han sustentado en enfoques preventivos, logran más y mejores impactos, incluso se ha constatado que las experiencias de prevención inespecífica (destinadas a los jóvenes en general) son las más eficaces; en razón de lo anterior los componentes de atención que deben ser establecidos en aras de atender la problemática juvenil y su relacion con la delincuencia y violencia social son:
· Prevención Inespecífica (atención primaria1)
· Prevención de factores de riesgo (atención secundaria2)
· Binomio Rehabilitación-Reinserción (atención secundaria y terciaria3)
1- Atención Primaria: Consiste en las medidas más generales y difusas que promueven acciones de no violencia y el incentivo de caminos alternativos a las conductas de riesgo que derivan en la desintegración social.
2- Atención Secundaria: Las políticas y los marcos legales se enfocan a desarrollar medidas centradas y dirigidas a grupos o individuos que merced a distintos factores (pobreza, entorno residencial, deserción escolar, falta de oportunidades laborales) se encentran en mayor riesgo de desintegración social (pandillerismo, drogodependencia, indigencia).
3- Atención Terciaria: Las políticas y marcos legales se orientan a intervenciones centradas en la atención a largo plazo, con posterioridad a la desintegración social, e intentos por reducir los traumas o la discapacidad de larga duración.
(Jóvenes Violencia y Gobernabilidad Democrática, Experiencias y desafíos en América Latina y El Caribe – Ernesto Rodríguez)
Las consideraciones que sobre este tema en particular se tienen pasan por recomendaciones preliminares de tipo esencial para la puesta en práctica de políticas públicas que cumplan la finalidad antes relacionada, propuestas puntuales y transversales en cuanto al desarrollo en las áreas de acción que deberán establecerse en consonancia con los componentes ya antes mencionados, dichas propuestas serán el tema de las siguientes entregas.