Con la finalidad de superar las limitaciones, carencias e ineficacia que se han identificado en el funcionamiento del eje de atención a grupos vulnerables, se plantean las siguientes recomendaciones preliminares, las mismas son esenciales y necesarias para el buen funcionamiento del mismo.
- Favorecer el Enfoque de Derechos: Se debe reenfocar el eje, estableciendo las obligaciones inherentes a la función del Estado respecto del sector de jóvenes en exclusión social (prevención e inserción social) las políticas públicas dirigidas a este sector deben de superar el enfoque altruista-asistencialista cuya premisa es de naturaleza subjetiva. Hay que trabajar en el marco de los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales que hacen a los jóvenes sujetos de derechos (Constitución de la República y Convención Internacional de los Derechos del Niño y del Adolescente), y fomentar la creación de un cuerpo legal exclusivo para el sector juventud ya sea de naturaleza nacional (ley de juventud) o internacional (Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes).
- Fomento de la Interinstitucionalidad e Intersectorialidad: La coordinación entre los distintos sectores de gobierno, así como entre organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y la sociedad civil, representa un gran desafío al desarrollo de políticas y programas de atención a jóvenes en riesgo y desintegración social. Asimismo la coordinación es necesaria para lograr una atención integral a este colectivo en nuestro país. A continuación se definen algunos elementos considerados necesarios para la coordinación intersectorial e interinstitucional de políticas dirigidas a los jóvenes vulnerables:
- El reconocimiento de los derechos, necesidades y potencial de los jóvenes vulnerables;
- Una visión compartida sobre la atención integral de los jóvenes en exclusión social.
- La voluntad política sustentable en el tiempo y el liderazgo técnico.
- La consciente toma de decisiones conjuntas a nivel nacional.
- La activa participación de la sociedad civil; asociaciones, fundaciones, familias, comunidades, etc.
La coordinación debe concretarse a través de compromisos, la construcción y la acción colectiva y así garantizar los derechos a los que son acreedores los jóvenes vulnerables. Se concluye que la alianza y el liderazgo son condiciones esenciales aunque de difícil logro para garantizar la coordinación intersectorial e implementar políticas integrales para la juventud vulnerable, además es necesaria una decisión nacional en el campo de la juventud en riesgo y desintegración social por el sector dirigente, sin la cual incluso una medida moderada que busque acuerdos, tal como la creación de un mecanismo de coordinación, generalmente no será muy efectiva.
- Alianzas con Iniciativas Civiles: Ciertas experiencias de la sociedad civil constituyen puntos de partida y precedentes de relevancia incluso para el propio Estado. Se debe de recurrir a la alianza con estas iniciativas para generar efectividad e impacto en la prevención, rehabilitación y reinserción de jóvenes vulnerables; dichos advenimientos deben ser evaluados y mejorados para poder ser reproducidos desde un enfoque de cumplimiento de obligaciones del Estado respecto del sector al cual están dirigidos.
- Sistematización de Formulación, Evaluación y Monitoreo: Se Recomienda implementar un sistema articulado que permita su utilización en la toma de decisiones y avanzar en el conocimiento de los dominios que nos competen; esto con la finalidad de diagnosticar y priorizar sobre las problemáticas a atender, medir los resultados de gestión y optimizar procesos, decidir sobre la continuidad de las iniciativas y dirimir sobre la reprogramación y reutilización del modelo. El cumplimiento de estos fines a través del mencionado sistema, permitirá:
- Contar con una herramienta clave de apoyo a la gestión, a nivel de coordinación general, programas y proyectos
- Comparar resultados intra y entre proyectos y programas
- Analizar información transversal y longitudinalmente.
- Relacionar los impactos logrados con los indicadores de gestión.
- Complementar información originada en los mismos proyectos con la emanada de supervisiones y evaluaciones externas.
- Generar una base de datos para el diseño de futuros proyectos.
- Coordinar el flujo de información y mensajería entre los actores relevantes para la gestión.
- Contar con una fuente de aprendizaje en materias sustantivas y de gestión.
Implementando este sistema se contara con herramientas de naturaleza técnica fundamentales para el desarrollo de las políticas públicas de juventud y para la medición de su impacto en la población beneficiaria.